miércoles, 18 de abril de 2012

Heroe de Malvinas: Soldado Oscar Ismael Poltronieri


Malvinas: El valeroso soldado Poltronieri

La historia de Oscar Poltronieri un heroíco soldado argentino que lucho por nuestras islas Malvinas.
Oscar Ismael Poltronieri nació el 2 de febrero de 1962 en Mercedes, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Siendo todavía un recluta en fase de adiestramiento del Servicio Militar Obligatorio, combatió en la guerra de las Malvinas. Pertenecía al «Regimiento de Infantería Mecanizado número 6» del Ejército Argentino, en la categoría de clase 62., y donde su destacado accionar y sus actos de entrega y desinteresado heroísmo le valieron ser el único soldado argentino en recibir el reconocimiento de la Cruz al Heroico Valor en Combate.

Este es su testimonio 

A Poltronieri le faltaba un día para salir de baja cuando fue embarcado hacia Malvinas. Llegó a Puerto Argentino el 13 de abril en un avión de línea, sin asientos, con dos centenares de soldados.
—Me acuerdo de que el capitán del avión nos habló, nos dijo que lo único que podía hacer por nosotros era traernos comestibles; que todo lo que habíamos aprendido en el cuartel teníamos que desarrollarlo en las islas. Que a él le gustaría estar con nosotros. Y se largó a llorar el tipo. Allí nos dimos cuenta de que la cosa iba en serio, porque el tipo se puso a llorar.
Tan en serio iba la cosa que casi un mes después Poltronieri estaba solo, con una ametralladora pesada, disparando sin cesar contra el enemigo. Aún hoy, cuando recuerda el combate, vuelve a la misma posición de aquel día, mientras ciento cincuenta de sus compañeros se replegaban hacia Puerto Argentino, amparados por su decisión de morir allí para salvarlos.
Subteniente Llambías Pravaz
—Yo estaba en el monte Dos Hermanas. Adelante nuestro estaba el regimiento 4 de Corrientes. Al costado teníamos al Regimiento de Infantería 7 de La Plata. Lo pasábamos todo el día en la trinchera. A veces bajábamos del cerro para matar un par de ovejas, sancocharlas así nomás y comerlas. Cuando venía un compañero de curso del teniente que me mandaba a mí, que se llamaba Llambías Pravaz, yo le pedía los binoculares y él me los prestaba Así vi cómo que desembarcaron los ingleses. Pasaron unos días desde el desembarco hasta que llegaron a donde estábamos nosotros. Tomaron todo a las corridas. Los gurkas mataron a un montón del regimiento 4 de Corrientes. Y a nosotros nos rodearon así, en forma de medialuna. Yo estaba arriba, en el monte, cuando los veo, serían las cinco o las seis de la mañana, en medio de la neblina. Allí matan a tres o cuatro de los soldados nuestros, todos cerca mío: a uno que tiran un morterazo que cae cerca mío y una esquirla le vuela la tapa de la rodilla, limpita, y se desangra, cuando llega al hospital de Puerto Argentino llega desangrado. A otro una esquirla le da en la espalda. Y a otro que trepa un poco el monte para montar la ametralladora también lo bajan con una ráfaga de ametralladora. Ese era Ramón, que era amigo mío. Yo pensé que si lo habían matado a él me iban a matar a mí también, ¿por qué me iba a salvar? A mí me dio como un ataque de locura y empecé a sacudirles con la MAG, que es una ametralladora pesada. Mi abastecedor estaba cansado de ponerle las cintas de balas a la MAG, pero yo seguía tirando. Eran como las nueve de la mañana. Las balas me pasaban cerquita: a las trazantes se las veía clarito. El subteniente me decía: "Vámonos Poltronieri, que te van a matar..." Pero yo le decía que se fueran ellos. Porque yo sabía que el sargento Echeverría había tenido familia en esos días. Entonces les dije: Váyanse ustedes que tienen hijos, que tienen familia. Yo no tengo a nadie...".



—Los tipos venían cantando, tirando al aire, como de paseo... y bien chupados. Así que no le di bolilla al teniente y me quedé esperando que mi compañía se replegara. Hasta que se me acabaron las balas y empecé a repechar para Puerto Argentino. Llegué a la tarde a donde estaba el batallón de Infantería de Marina 5. Les pregunté si sabían dónde estaba el 6 de Mercedes, porque yo quería juntarme con los míos. Me dijeron que cerca del cementerio, que era el punto de reunión. Cuando me vieron no lo podían creer: me habían dado por muerto. Allí me enteré de que se habían rendido a las diez de la mañana. Y recién como a las tres de la tarde nosotros habíamos dejado de combatir. Cuando vimos la bandera blanca colgada en el mástil, la mayoría nos largamos a llorar.
Poltronieri atesora sus recuerdos en su humilde casa donde sus medallas atestiguan lo siguiente: "Por haberse convertido en un ejemplo para sus camaradas", decía una frase. Otras decían que Poltronieri había tenido espíritu de lucha, sencillez, arrojo, que se ofreció como voluntario para misiones riesgosas y que en combate en los montes Dos Hermanas y Tumbledown "operó eficazmente una ametralladora, deteniendo ataques enemigos. Fue siempre el último en replegarse, resultando sobrepasado en ocasiones por los ingleses. Dos veces se lo tuvo por muerto, pero logró reunirse siempre con su sección." La realidad, siempre más dramática que los argumentos, dice que Poltronieri salvó la vida de cerca de ciento cincuenta de sus compañeros.

La otra guerra de Poltro

La otra guerra de Poltronieri y de sus compañeros ex combatientes de Malvinas empezó cuando volvieron al continente.
—Nos llevaron al Hospital Militar, nos dieron de comer y nos tuvieron hasta el otro día, nos tomaron los datos, hicieron una planilla y mis propios compañeros me propusieron para la medalla. Después a nadie le importó nunca nada de nosotros. Cuando vinimos, no había nadie que nos esperara. ¿Sabés quiénes sí estaban? Los chicos y los maestros de entonces. Cuando nos traían a Mercedes, al costado de la ruta, por cada pueblito que pasábamos, allí veías un montoncito de chicos con sus guardapolvos y su banderita argentina, sus maestros y sus maestras. Gentes particulares no había. Nos trajeron escondidos: les debe haber parecido una vergüenza esa derrota nuestra.
Como muchos otros veteranos, el héroe condecorado el 4 de abril de 1983 vivía sin trabajo. Consiguió uno, de casualidad, en 1985.
—No nos decían nada, pero a los veteranos nos tenían apartados. Entré a trabajar a La Serenísima gracias a Juan Carlos Mareco, que estaba en Canal 7. Estuve allí diecisiete años hasta que cambiaron de dueños y quisieron que me fuera para contratarme. Pero no acepté. Eso fue en diciembre del 94. La Municipalidad me dio una casa y me descuentan parte de un préstamo que nos dieron, de la pensión que recibimos por veteranos de guerra. Nos prometieron no pagar impuestos, luz, gas, trabajo, becas de estudio, viviendas... Nada de eso se cumplió. No trabajo desde el 99. Ahora el Ejército dijo que me iban a contratar como personal de maestranza en Campo de Mayo. Encontrar trabajo es difícil: si no decís que sos veterano y lo descubren cuando ya entraste a trabajar, te echan. Y si decís que sos veterano, no te llaman. La sociedad nos da la espalda porque perdimos la guerra. Pero si hubiésemos ganado sería igual. En este país se olvidaron de lo que hicimos. Y deberían recordar que pusimos el pellejo, y muchos compañeros lo perdieron, por nuestros padres, por nuestros hermanos. Pero pedís algo y te cierran la puerta. No se acuerdan del veterano. Y a los cuarenta años, si yo tuviera que volver, volvería.



El máximo héroe civil

Oscar Poltronieri es el máximo héroe civil, vivo, que tiene la Argentina. Lo certifica una medalla conformada por una Cruz de Malta en la que brilla, ya apenas, un Escudo Nacional y la leyenda "La Nación Argentina al heroico valor en combate" Sólo doce condecoraciones de ese tipo fueron entregadas luego de la guerra de Malvinas. Poltronieri es el único soldado que la recibió pero ya ni siquiera la luce. La guarda, junto a muchas otras medallas, en una vieja y oxidada lata que bien pudo contener té, tuercas o hilos de hilvanar refajos: poco puede leerse entre la escarcha saltada del esmalte rojo de la tapa y el indescifrable idioma alemán. Pero es seguro que la latita no fue diseñada para contener las medallas de un héroe de guerra.


7 comentarios :

Unknown dijo...

"... yo sabía que el sargento Echeverría habia tenido familia en esos días. Entonces les dije: Váyanse ustedes que tienen hijos, que tienen familia. Yo no tengo a nadie..."..
Cuando un pueblo pierde una guerra se siente muy humillado, y busca saber y conocer estos hechos aislados, que por algún accionar interior traen alivio a aquel mal sabor. Yo te agradezco Poltronieri por darnos con tu actitud y gallardía, la que tuviste en esos momentos, la posibilidad de sentir através de tus actos, que los argentinos fuimos capaces también de esto. Gracias.

vero verito dijo...

GRACIAS. solo eso tengo para decir, es un orgullo leer esto para mi y una verguenza que este país no los valore como deberían. Tengo 20 años, no vivi ese momento, no se como fue, solo se lo que leo y lo que me enseñaron en el colegio pero los respeto con toda el alma y hacen que me sienta orgullosa de ser Argentina, aunque el tiempo pase, no puede ser que sepamos mas la historia de otros paises y no la de los heroes de nuestra patria. Gracias por todo, mis plegarias son para ustedes y para que algún dia tengan el reconocimiento que merecen, Un saludo desde Tucuman.

vicente telechea dijo...

si algun dia hay que ir a la guerra.... no se si la ganariamos o la perderiamos pero algo es seguro...me gustaria estar al lado de POLTRONIERI

Elgomero dijo...

GRACIAS... solo gracias..

juan cruz palacio dijo...

el orgullo de ser argentino, es por personas como usted Sr, no por 11 jugadores de futbol, lo que usted hizo fue devolverle a esa madre a su hijo, a esa mujer a su esposo, a esos hijos, a su padre, es poco lo que se puede decir ante tal acto de valor. gracias

DR. VERGATIESA dijo...

GRACIAS SOLDADO. SOLO ESO PUEDO DECIRTE, NADA MAS. ME ENORGULLEZCO DE SER
COMPATRIOTA TUYO.

miguel angel salesky dijo...

Muchas gracias soldado Poltronieri que gran ejemplo para la nación Argentina y que dolor tan grande cuando te dan la espalda,pero bueno desgraciadamente eso pasa en muchas partes pero nadie puede negar que hallas sido un gran héroe me siento orgulloso eres ejemplo yo fui soldado del GLORIOSO REGIMIENTO 6 DE INFANTERÍA GENERAL VIAMONTE cuando comenzó la guerra estaba en chile y escuche que mi ex regimiento estaba en acción no dude un segundo fui a mi consulado y me ofrecí como voluntario sentí que mi patria me necesitaba y ademas en ese regimiento hice un juramento a nuestra Bandera de defenderla HASTA PERDER LA VIDA,por eso te reconozco como un gran HÉROE NACIONAL,GRACIAS POR TU VALOR,GRACIAS SOLDADO OSCAR ISMAEL POLTRONIERI.

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