viernes, 9 de mayo de 2014

El ataque al pesquero Narwal


El salvaje ataque al pesquero argentino Narwal

El 9 de mayo de 1982, el buque pesquero Narwal recibió dos ataques por parte de aviones británicos mientras realizaba tareas de inteligencia ordenadas por el Comando de Operaciones Navales. Pertenecía a la Compañía Sudamericana de Pesca S. A. y operaba en aguas argentinas desde el 16 de febrero de 1975. al mando del Capitán Nestor L. Fabiano, fue bombardeado y ametrallado por aviones Sea Harrier del Escuadrón N° 800, a 60 millas de las Islas Malvinas.

El ataque al buque pesquero Narwal

el “Narwal” al mando del Capitán de Ultramar Dn. Nestor Fabiano, acompañado por el Capitán de Corbeta Juan Carlos González Llanos embarcado como oficial de inteligencia de la Armada Argentina, cumplió con uno de los requerimientos que se habían fijado aquel 12 de abril, una tarea de rescate, cuando el ARA 
 “Alférez Sobral” fue atacado por los británicos el 4 de Mayo al norte de Malvinas. El pesquero acudió en su ayuda, no llegando hasta su destino pues recibió la información de que el buque de la Armada navegaba rumbo al continente por sus propios medios.

El “Narwal”, tuvo varios contactos con unidades enemigas, el 24 de Abril en forma reiterada por los sobrevuelos de helicópteros y aviones ingleses, el  29 de Abril descubrió el grueso de la Flota inglesa en operaciones de reabastecimiento en alta mar fuera de la zona de exclusión. Fue amenazado por la Fragata HMS “ALACRITY” pero igualmente prosiguió sigilosamente el rastreo de la flota enemiga en su ruta hacia el sur. 

Sus informes de inteligencia fueron cruciales para efectuar el plan de ataque del Grupo de Tareas 79.1 conformado por el Portaaviones ARA “25 DE MAYO” y cuatro destructores de la armada al corazón de la Flota Invasora, los Portaviones HMS “Invencible” y HMS “Hermes”. Luego el 1º de Mayo con el avistaje de un submarino y el sábado 8 con un submarino que emergió por su banda y lo interceptó, hecho que llevó al Almirante Woodward, Comandante de la Flota invasora a escribir en sus memorias: “Si vuelves a meter la pata, hombrecito horrible, ya has recibido tu último aviso, esté yo, autorizado o no, a disparar contra barcos pesqueros”. 

El 09 de Mayo, mientras se encontraba navegando en Latitud 52º 45' S y Longitud 58º 02' W, fue atacado utilizando bombas y cañones por dos Aviones Sea Harrier de la Real Armada Británica, piloteados por los Ingleses Teniente de Navío Morgan y Capitán de Corbeta Batt.

Dos horas después del primer ataque, la tripulación no podía mantener al pesquero a flote e iniciado el abandono del barco ordenado por el Capitán Fabiano, los tripulantes se embarcaron en las balsas salvavidas autoinflables, donde fueron nuevamente ametrallados por los aviones Sea Harriers Ingleses, produciendo la destrucción de las balsas y nuevas heridas a los marineros argentinos.




Este ataque a una tripulación civil desarmada, que solo intentaba rescatar a sus muertos y heridos y de no ahogarse en un mar congelado, fue absolutamente injustificado, desproporcionado y despiadado, se había atacado al indefenso, se habían dejado de lado todas las tradiciones de los hombres de mar, se habían desoído las recomendaciones de las Naciones Unidas y la Cruz Roja Internacional para el cuidado de los Heridos y los Prisioneros de Guerra en el Mar, el deshonor había invadido la contienda en nuestro Atlántico Sur, una vez más Inglaterra abusaba de la fuerza pisoteando acuerdos básicos del derecho internacional, el Almirante Ingles había dejado de ser Caballero del Mar, en ese momento decidió llevar adelante la vergonzosa operación que en sus memorias sintetizaría así; “Si vuelves a meter la pata, hombrecito horrible, ya has recibido tu último aviso, esté yo autorizado o no, a disparar contra barcos pesqueros”. 

El derribo del helicóptero de salvamento Puma del Ejército Argentino

Al recibirse el pedido de auxilio del pesquero de bandera argentina "Narwal", pese a las pésimas condiciones meteorológicas reinantes y la existencia de buques y aviones ingleses en la zona, desde Malvinas se destacó para el rescate de la tripulación del pesquero al Helicóptero Puma AE-505, perteneciente al Batallón de Aviación de Combate 601 del Ejército Argentino, este se dirigía al lugar donde estaba hundiéndose el “Narwal” para rescatar a los sobrevivientes cuando fue abatido por un misil Sea Dart disparado desde el Destructor ingles HMS “Coventry”.

Los restos del helicóptero y la tripulación no fueron encontrados ya que cayeron al océano en proximidades de la Isla de los Leones Marinos.


El demencial ataque cobró la vida de todos los tres tripulantes del Puma

Teniente primero Roberto Mario Fiorito (Piloto),

Teniente primero Juan Carlos Buschiazo (Copiloto)

Sargento Raúl Dimotta (Mecánico)

Los tripulantes del Helicóptero Puma del Ejército Argentino fueron condecorados con la medalla “La Nación Argentina al Valor en Combate” (Post Mortem). Al igual que los tripulantes del “Narwal”.

La tripulación indefensa y a la deriva

Morgan participe del ataque criminal
Tiempo después, estando parte de su tripulación a bordo y parte en las balsas salvavidas restantes, el Narwal fue abordado y capturado por un grupo de Comandos llegados en un helicóptero Sea King ingles, piloteado por Capitan de Corbeta Pollok del Escuadrón Aeronaval 846 del Portaviones HMS “ Hermes”, desde donde, al día siguiente, en tradicional ceremonia de sepultura marinera, fue arrojado al mar el cadáver de Omar Rupp, Contramaestre del “Narwal”, quien había perdido una pierna al ser alcanzado por una de las bombas durante el ataque de los Sea Harriers. Demasiado tarde para recuperar la tradición marinera y la caballerosidad perdida en el Mar Argentino con el vergonzoso y desproporcionado ataque al “Narwal”.

El pesquero factoría, de 70 metros de eslora, 22 de manga y 1.400 toneladas de porte, prototipo construido en Bélgica, se hundió finalmente al día siguiente mientras era remolcado por los Ingleses como botín de guerra. Entre los prisioneros, veinticinco en total, Omar Rupp falleció y doce resultaron heridos.

Estos fueron los últimos momentos del heroico “Narwal”:

09.05: Aquí “Narwal”. Somos atacados por aviones ingleses en la altitud 52º 45’ Sur y longitud 58º 02’ Oeste. Tenemos heridos graves. 

09.12: “Narwal” averiado y a la deriva, hace agua y peligro de hundirse por fuerte tormenta. Lanzamos botes y balsas al agua con heridos. Estamos tratando de contener la entrada de agua.

11.00: “Narwal”: Falleció uno de los heridos. Otro avión inglés nos sobrevuela y ataca.

11.05: Han sido destruidas todas las balsas, resta un bote para los que quedamos. Requerimos ayuda urgente.

11.25: Quedan seis hombres en un bote a la deriva. No quedan elementos de salvamento. “Narwal” a punto de hundirse. 

Este fue el último mensaje emitido por el pesquero de bandera argentina de propiedad de la Compañía Sudamericana de Pesca y Exportación, aquel 9 de Mayo de 1982.



De él hoy solo quedan sus tripulantes, varios de ellos con las cicatrices de sus heridas físicas, los familiares del Contramaestre caído en acción, y un diploma de la Armada Argentina que reza así:

“El Comandante en Jefe de la Armada resuelve otorgar al Buque Pesquero “Narwal” la condecoración de Honor al Valor en Combate”.

Posteriormente y en una operación que se denominó “Relámpago”, se preparó otras de las alternativas que había previsto aquella reunión del 12 de Abril en Buenos Aires del subsecretario de Pesca con los representantes de la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros Congeladores, la del transporte de carga y pasaje. Para ello se destinó al “María Alejandra” ya vuelto de su anterior misión y a otras tres unidades pesqueras, tripuladas completamente por personal de la Armada Argentina, el “Margot”, el “Santa Eugenia” y el “Capitán Cánepa”. El cruce a las Islas Malvinas se llevaría a cabo desde su punto de concentración, la Isla de los Estados, el punto más oriental del Estrecho de Le Maire, los pesqueros estuvieron a la orden en diferentes fondeaderos de la isla, la carga a bordo y las tripulaciones listas, pero ese cruce no llegó a realizarse, las autoridades operativas de la armada consideraron que el riesgo de ser detectados y atacados era muy alto. Finalmente por el alto el fuego en las Malvinas, recibieron directivas de regresar a Puerto Deseado.

De este modo cerraron sus operaciones de guerra de los buques pesqueros argentinos en la Gesta del Atlántico Sur.

Al contramaestre Omar Rupp, del “Narwal”, se le otorgó post-morten, la condecoración:

                                           “La Nación Argentina al Muerto en Combate”.


Al 2do Maquinista Feliciano Miño y a los Marineros Gregorio Carballo, Luis Wenz, Julio C. Rodríguez, Luis Zaragoza y Justo García se les otorgó la condecoración:

                                            “La Nación Argentina al herido en combate”.

Al Capitán de Pesca Artemio Wagata, al 2do Maquinista Feliciano Miño, al Oficial de Radio Arturo A. Reinoso y al Enfermero Juan C. Gómez, se les otorgó la condecoración:

                                                             “Al esfuerzo y abnegación”.

A todos los tripulantes la Armada Argentina los distinguió entregándoles el:

                 “Botón Solapa y Diploma de Honor por los servicios prestados a la Patria”



También, a todos los tripulantes el Congreso de la Nación ( Ley Nº 23.118) los distinguió entregándoles el diploma y la medalla,

                “Malvinas Argentinas"  y “El Congreso de la Nación a los Combatientes”

Pasados los años, en Marzo de 1993, mientras se hallaba amarrado en el puerto de Ingeniero White, un incendió destruyó las instalaciones del “Usurbil”, y en Enero de 1999 fue remolcado a un sector de la ría de Bahía Blanca, donde se lo varó.

La usurpación que a partir del 14 de junio de 1982 ha vuelto a detentar Gran Bretaña sobre los archipiélagos Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur, implica el apoderamiento de aproximadamente 2 millones de Kilómetros cuadrados de la plataforma continental argentina, área equivalente a la de la República de México, y a más de las tres cuartas partes de la superficie emergida territorial argentina. 

Los recursos pesqueros de su biomasa son enormes, por ello, la acción de los buques pesqueros durante la Gesta del Atlántico Sur, adquiere una trascendencia adicional, al relacionarla con el destino de grandeza de la Patria, del cual la explotación ictícola con sentido nacional es uno de los pilares económicos de su soberanía.


Los ingresos de la pesca que actualmente usufructúa el pirata ingles son una afrenta al sacrificio que realizaron estos pesqueros argentinos cuando, sin protección armada y totalmente solos en alta mar, incursionaron en medio de la gigantesca flota invasora.

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